Sí, los diabéticos pueden comer chocolates. Sin embargo, aconsejamos ir por chocolates oscuros en lugar de chocolates hechos con edulcorantes.
La percepción más comúnmente aceptada es que una vez que una persona ha sido diagnosticada con diabetes, señala la sentencia de muerte a cualquier placer derivado de comer dulces y postres. Este razonamiento comúnmente aceptado es desacreditado por el chocolate negro si se consume con moderación. Las ventajas presentadas por el chocolate negro no proporcionan una mano libre para complacerse en el capricho. Pero es más bien una indicación de que el consumo contenido puede ayudar a cosechar recompensas.
Prefiere los chocolates oscuros con más del 60% de contenido de cacao y menos azúcares añadidos. Una mayor proporción de flavonoides presentes en los chocolates oscuros ayuda a reducir la resistencia a la insulina, la hormona responsable de regular el nivel de glucosa en el cuerpo. La planta de cacao, a partir de la cual se elabora el chocolate negro, es una rica fuente de flavonoides. El consumo de flavonoides ayuda a reducir los efectos negativos de la diabetes tipo 2. Estos flavonoides también previenen la inflamación crónica. Sus propiedades antioxidantes protegen contra el daño a las células del cuerpo. Los flavonoides también ayudan en la regulación de proteínas y mejoran el metabolismo.